

SOBRE MÍ
MI BIO
Desde muy joven me apasionaron la psicología, la música y la escritura. Sentía el llamado profundo de acompañar a las personas.
El Derecho —primero el de familia, luego el civil y el laboral— fue moldeando ese deseo de ayudar a otros a resolver conflictos, restaurar vínculos, encontrar sentido.
Siempre tuve alma de mediadora: incluso de niña intentaba acercar a las partes, ofrecer una mirada que oficiara de instrumento de paz.
No se puede con todo, y no todo es como queremos. A veces formamos parte de sistemas que nos enferman o desregulan, y en esos momentos solo podemos contar con nuestro deseo genuino de salir adelante.
Crecí en el seno de una empresa familiar: hija de un inmigrante con hambre de futuro y de una madre bohemia y sensible.
De ellos heredé el trabajo, la pasión, la fe en lo posible y una sensibilidad que a veces dolía más de lo que comprendía.
Después de formarme como abogada y vivir una experiencia en Boston —en aquel 2001 tan particular— regresé a la Argentina. Cursé un Máster en Derecho de Empresas y, con apenas 23 años, fundé mi propio estudio junto a una amiga querida. Tiempo después, llegó el llamado de mi padre. La empresa familiar necesitaba resolver algunos casos, y su voz me convocó.
Al principio me sentía ajena, pero pronto encontré mi lugar. No comencé de abajo, comencé de a poco. Respetando los espacios, observando y aprendiendo. Fue con pequeños pasos, con la fe que sostiene los comienzos y el respeto profundo por todo lo que ya estaba antes de mí.
Trabajar junto a mi padre y mi hermano fue desafiante y transformador:
De mi padre heredé el respeto y el amor por el trabajo, y su convicción de que los trabajadores son el activo más importante. De mi hermano aprendí el valor de la acción y la conexión de los puntos. De mi madre, mi costado más humano, sensible y creativo.
El pasado es un libro abierto del que sigo aprendiendo; el futuro, un libro en blanco que escribo día a día nutriendo este presente.
En mi camino —y también en la empresa— hubo un antes y un después de atravesar la formación de Points of You. En ese 2019 comprendí que no tenía que elegir entre la empresa o mis pasiones: en la empresa podía desplegar todas mis pasiones, con cautela y gratitud, honrando un legado compartido.
Todavía siento que hay mucho camino por recorrer. Paso a paso, peldaño a peldaño, voy dándole cada vez más sentido a mi forma de estar en este mundo.

Mi propósito
Acompañarte a integrar lo personal, lo familiar y lo organizacional desde una mirada humana y consciente.
Ayudarte a descubrir el propósito que da sentido a tu historia, a crear conversaciones que reconcilien las diferencias y a sostener vínculos que permitan que la empresa siga viva —con alma, con coherencia y con amor.
Creo profundamente que cuando el propósito personal se alinea con el propósito familiar y organizacional,
la energía se ordena, los vínculos se sanan y la empresa florece con nuevo sentido.
Esa es, en esencia, la nueva conversación que te invito a abrir.